Danja Pamer revela cómo la inspiración impulsa su arte, conectando tradición, innovación y transformación social.
1) ¿Cómo crees que tu disciplina artística contribuye a la sociedad actual?
En un mundo en el que la velocidad, la distracción, la superficialidad y una percepción fragmentada marcan el ritmo de la sociedad, debemos volver a aprender a detenernos y a mirar con atención para reconocer que todo está interconectado. Nada existe por sí solo. Esta actitud se refleja en todas mis obras.
Mis trabajos invitan a una observación y a una percepción consciente. Son tan detallados que todos los matices solo se revelan al contemplarlos con lentitud y atención. Lo que a primera vista parece familiar, al mirarlo con más detenimiento revela mundos ocultos: seres reales e imaginarios, paisajes surrealistas – un viaje bajo la superficie hacia lo invisible.
Nuestra realidad cotidiana es solo una percepción subjetiva, por ello deseo invitar a no comprender el mundo exclusivamente desde la razón, sino a estar abiertos a la dimensión más profunda que existe detrás de lo visible y que espera ser descubierta.
2) ¿Qué papel juega la inspiración en tu proceso creativo? ¿De dónde sueles obtenerla?
La creatividad necesita inspiración, y se puede encontrar en todas partes donde se observe con atención, tanto en el interior como en el exterior. Puede ser un tema que me conmueva especialmente, pero también las emociones y experiencias tienen una influencia directa en la expresión y el mensaje de mi obra. A veces la busco; a menudo simplemente la encuentro, de manera espontánea e inesperada, ya sea a través de un pensamiento, un sonido, un estado de ánimo o incluso un sueño.
Para mí, son especialmente fascinantes los momentos durante la pintura en los que la inspiración se manifiesta justo cuando menos la espero, y mi obra desarrolla así una especie de dinámica propia, casi cobrando vida. De este modo, surgen en mi trabajo imágenes que nunca resultan como fueron planeadas inicialmente.
3) ¿Cómo ves la relación entre la tradición y la innovación en tu campo?
La tradición y la innovación están a menudo en un intercambio vivo en mis trabajos. Por ejemplo, he pintado una serie basada en pinturas tradicionales, transformándolas a mi manera contemporánea. Para mí era importante conservar lo valioso y, al mismo tiempo, desarrollar aquello que me importa, para mostrar el mundo desde un nuevo ángulo.
Sin embargo, también pienso que a veces es necesario romper radicalmente con la tradición en el arte y cuestionar los sistemas existentes. El arte existe en un espacio libre, fuera de las convenciones sociales, y puede, gracias a esta libertad, abrir nuevos caminos que no son posibles dentro de estructuras inmanentes. Por ello, tiene una tarea responsable. Dado que todo está en constante cambio, el concepto de arte también necesita de vez en cuando una tabula rasa para crear espacio para la innovación.
4) ¿Qué persona consideras tu mayor referente?
Mi mayor modelo a seguir son todas las personas que, con coraje, se enfrentan y llevan a cabo lo que aparentemente es imposible, que no se rinden y que, con empatía y determinación, se dedican a todas las tareas contemporáneas urgentes.
5) ¿Crees que el arte debe tener un mensaje social o político, o puede ser solo estético?
El arte puede cambiar la sociedad, pero no tiene por qué hacerlo. Por eso, en mi opinión, también puede ser puramente estético: influye en la percepción y, aun así, genera un efecto.
Sin embargo, dado que el arte tiene una responsabilidad social y política, resulta especialmente eficaz cuando refleja cuestiones sociales, aborda la justicia, la sostenibilidad o las condiciones de nuestra convivencia, o cuando invita a las personas a reflexionar, participar activamente y asumir responsabilidades. Encuentro esta capacidad de influencia especialmente interesante, porque el arte debería inspirar, despertar emociones y transformar nuestra percepción del mundo. Ante la gran cantidad de obras comerciales que inundan el mercado del arte, no debemos dejar pasar la oportunidad de aprovechar su máximo potencial.
Pero el mundo del arte también es un espacio de diversidad y expresión creativa, ¡y eso es exactamente lo que valoro!

6 ¿Qué importancia le das a la formación académica frente a la experiencia autodidacta en tu disciplina?
Quisiera citar a Joseph Beuys: «Cada persona es un artista». Está demostrado que las academias de arte no son las únicas instituciones que forman artistas. Jean-Michel Basquiat, conocido por su arte callejero y el neoexpresionismo, Frida Kahlo, quien descubrió la pintura como terapia tras un accidente, y el postimpresionista Vincent van Gogh, que aprendió su técnica de manera autodidacta, son solo algunos ejemplos que muestran que no importa la formación formal, sino la disposición a actuar creativamente. Por supuesto, una educación académica suele ser útil, pero el potencial creativo está presente en cada persona.
7) ¿Cómo influye la tecnología en tu trabajo y en el desarrollo de tu arte?
La tecnología facilita mis procesos de trabajo. Ayuda a presentar y vender las obras, y también hace facilita la conexión con otros artistas.
La utilizo solo como una herramienta y no creo arte digital conscientemente. Las obras basadas únicamente en ella tienen un efecto distinto y no pueden reemplazar la experiencia sensorial que mis obras buscan generar.
Los cuadros pintados son una prueba física de decisiones humanas, emociones, trabajo manual y materiales que se pueden percibir con todos los sentidos y que se han creado con mucho tiempo. La textura y la dimensionalidad forman parte del conjunto de la obra. Por ello, mis trabajos se entienden como un contrapunto a una era de competencia digital, en la que esta experiencia inmediata de autenticidad se ha vuelto algo muy valioso.
8) ¿Cómo gestionas la crítica, tanto la positiva como la negativa, hacia tu trabajo?
La crítica, tanto positiva como negativa, es para mí un estímulo útil. Me proporciona nuevos impulsos y perspectivas y amplía la mirada sobre mi trabajo. Al mismo tiempo, abre discursos estéticos y de contenido con el entorno. La obra cumple entonces exactamente su propósito, es decir, generar una reacción que todos nosotros, como artistas, deseamos. Sin embargo, no todos los comentarios son relevantes para mí.
Me conmueven especialmente las resonancias positivas: incluso si solo logro llegar a una persona con mi obra, eso es una señal pequeña pero valiosa de que mi trabajo tiene efecto.
Hay fases en mi proceso creativo en las que evito conscientemente la crítica. Durante la creación de una obra, esta debe permanecer libre de influencias externas en esos momentos.
Encuentro especialmente inspiradora la crítica de mi esposo Jörg, también artista, que a menudo es muy constructiva. A veces me saca de crisis creativas y me da el valor para continuar, incluso cuando las cosas no van bien.
9) ¿Qué papel juega el público en tu proceso creativo o en la presentación de tu obra?
El público normalmente solo juega un papel en la presentación de mis obras. Me da una gran alegría poder interactuar durante las exposiciones con personas que, en su mayoría, no conozco, a través de mis pinturas, ya que esto puede ser un intercambio emocionante e inspirador y a veces abre perspectivas completamente nuevas sobre mi trabajo.
Sin embargo, también existen proyectos, como por ejemplo mi *Proyecto Hope, que me toca especialmente el corazón y en los que el público se involucra activamente en el proceso creativo. Juntos desarrollamos el proyecto, y el diálogo con las participantes y los participantes se convierte así en un impulso creativo que deja una huella duradera en la obra.
*El Proyecto Hope es mi contrapunto optimista a la percepción general, generalmente negativa, de los problemas ecológicos y sociales actuales, así como de las perspectivas futuras distópicas, que me preocupan a mí y a muchas otras personas y que a menudo nos llevan al modo de resignación. Con mi proyecto quiero, por ello, dar ánimo y mostrar que los seres humanos solo podemos sobrevivir juntos. Cada espectador está invitado a llevarse una semilla de girasol, plantarla y enviarme una foto de la planta; las imágenes resultantes se exhibirán más tarde como una obra de arte colectiva y conectarán la esperanza individual en un signo colectivo.
10 ¿Cómo imaginas el futuro de la cultura y las artes en los próximos años?
Precisamente ahora, en tiempos en los que los cambios profundos, las transformaciones tecnológicas, la incertidumbre económica, la crisis climática, las tensiones políticas y la desigualdad social marcan nuestra vida, el arte adquirirá una importancia que no debe subestimarse. Es un espacio libre que se mueve fuera de los narrativas sistémicas habituales, visibiliza desequilibrios , impulsa debates y puede llegar emocionalmente a las personas. Por ello, la relevancia de los temas sociales en el arte moderno seguirá aumentando.
Por eso me gustaría que, incluso en tiempos de crisis, se mantuvieran los fondos culturales y las subvenciones, para que el mercado del arte no se vuelva más elitista debido a la disminución de las ayudas, lo que dificultaría el acceso a los artistas menos conocidos.
La digitalización creciente abre nuevas posibilidades para realizar ideas y visiones, y la interconexión entre artistas, instituciones y público seguirá expandiéndose. A pesar de todos estos avances, esta evolución me preocupa. Espero que la profundidad emocional y los matices que se encuentran en las obras creadas por seres humanos no sean reemplazados por completo en el futuro por obras generadas por inteligencia artificial, más baratas pero carentes de alma.
Pero sea cual sea la transformación del arte y la cultura, para mí no es una profesión, sino una vocación: un impulso interior permanente que simplemente no puede detenerse. Vive en mí independientemente de éxitos, beneficios o tendencias del mercado del arte. Y pase lo que pase: seguiré pintando, a pesar de todas las dificultades del presente.
A cerca de Danja Pamer
Danja Pamer es una artista alemana nacida en Fráncfort del Meno que actualmente reside en Andalucía, España. Su formación en Arte y Comunicación la realizó en la Kunstschule Westend de Fráncfort del Meno entre 1986 y 1991. A lo largo de su carrera, Danja ha desarrollado una destacada trayectoria en el ámbito de la pintura acrílica, participando en exposiciones individuales como Art Walk Cómpeta y la Ruta de Arte Frigiliana, ambas en los últimos años. También ha formado parte de exposiciones colectivas de relevancia, como el Tartget Painting Prize en el Ateneo de Madrid y en Daimiel, Ciudad Real, en 2025.Su trabajo ha sido reconocido con importantes premios, entre ellos el Premio de Chelsea Classical Estudio como finalista en el Premio de Pintura Tartget en Madrid y el tercer premio de pintura en el I Certamen Artístico Cultural cREA en Andalucía, ambos en 2025. Danja Pamer destaca por su dominio de la pintura acrílica y su capacidad para transmitir profundidad y detalle en cada obra.



