¿Puede un muro pintado abrazar a quien ha perdido lo que nunca llegó a tener entre los brazos? Esa es la pregunta que late en el corazón del VII Concurso de Arte Urbano organizado por Enalta, una propuesta que transforma la pintura callejera en un acto colectivo de reconocimiento hacia las familias que atraviesan el duelo perinatal y gestacional. Este año, la cita se traslada a Tarragona y se enmarca dentro del Fórum PANASEF, ampliando su alcance y su resonancia social.
El arte como lenguaje visible del dolor silenciado
Existe un duelo que la sociedad ha relegado durante demasiado tiempo al territorio del silencio. La pérdida de un hijo antes de nacer —ya sea durante la gestación o en el momento del parto— constituye una experiencia devastadora que, sin embargo, rara vez encuentra espacios públicos donde ser nombrada, compartida o simplemente reconocida. Frente a ese vacío, Enalta, compañía de referencia en el sector funerario español, lleva siete ediciones apostando por el grafiti y la intervención mural como vehículo de memoria y de cuidado colectivo.
La iniciativa nace de la colaboración estrecha entre Enalta, la asociación A Contracor —dedicada al acompañamiento de familias en duelo gestacional— y el Tanatori Municipal de Tarragona. Juntos han construido un certamen que no busca únicamente premiar la destreza plástica, sino también la capacidad del arte para generar empatía, abrir conversaciones y devolver dignidad a unas pérdidas que merecen ser lloradas sin vergüenza ni ocultamiento.
Una premisa luminosa frente a la oscuridad de la ausencia
El lema que vertebra esta séptima convocatoria resulta tan breve como contundente: "Algunas luces duran un instante, pero nos acompañan toda la vida". La frase condensa con delicadeza la paradoja del duelo perinatal: vidas brevísimas cuya huella emocional perdura para siempre en quienes las esperaron. Los artistas participantes deberán traducir esa idea en imágenes capaces de habitar el espacio público, de interpelar al transeúnte y de ofrecer consuelo a quienes reconozcan en esos muros su propia historia.
Calendario, mecánica y requisitos de participación
La convocatoria permanecerá abierta hasta el 4 de septiembre de 2026. Pueden concurrir tanto artistas individuales como colectivos vinculados a escuelas de Bellas Artes, sin restricción de edad ni de procedencia geográfica. Cada candidatura consistirá en un boceto original que refleje sensibilidad y coherencia con los valores del encuentro.
Selección de finalistas y jornada de creación en vivo
Un comité evaluador escogerá ocho propuestas finalistas atendiendo a criterios de afinidad temática, calidad compositiva y potencial expresivo. Los seleccionados se darán cita el 6 de octubre en Tarragona para materializar sus diseños sobre paneles de 2,50 metros de alto por 2 metros de ancho, en una sesión de pintura en directo que constituye el núcleo del certamen.
La jornada no se limitará a los ocho finalistas. Se habilitará un área de expresión libre donde niños y público general podrán participar con sus propios trazos, convirtiendo el evento en una fiesta abierta de creatividad y memoria compartida. Esa dimensión participativa refuerza la vocación inclusiva del concurso y amplía el círculo de personas que se sienten interpeladas por la causa.
Dotación económica y exposición pública de las obras
Cada finalista recibirá una ayuda de 200 euros destinada a cubrir gastos de desplazamiento y materiales pictóricos, un gesto que garantiza la accesibilidad del certamen independientemente de la situación económica de los participantes.
Premios que reconocen la fuerza estética y el calado emocional
El jurado otorgará tres galardones principales:
- Primer premio: 1.250 euros.
- Segundo premio: 750 euros.
- Tercer premio: 500 euros.
La valoración combinará la excelencia artística con la capacidad de cada obra para conmover y comunicar el mensaje central del certamen. La votación, además, incorpora un componente democrático: el público asistente podrá emitir su voto mediante códigos QR hasta el 11 de octubre, integrando la mirada ciudadana en la decisión final.
Los resultados se publicarán el 13 de octubre a través de los canales digitales oficiales de Enalta, donde también se encuentran disponibles las bases completas de forma gratuita.
Las obras, del muro al recinto ferial
Una vez concluida la sesión de live painting, los ocho paneles se trasladarán al Palacio Ferial y de Congresos de Tarragona, donde permanecerán expuestos los días 6 y 7 de octubre coincidiendo con la programación del Fórum PANASEF y los talleres de sensibilización organizados por A Contracor. Esa doble vida —primero en la calle, después en el espacio institucional— subraya la voluntad del proyecto de tender puentes entre lo popular y lo académico, entre la emoción espontánea y la reflexión pausada.
La voz de Enalta: el arte como abrazo colectivo
María Vicioso, directora de Clientes y Marca de Enalta, define con claridad la filosofía que impulsa el certamen: la compañía aspira a que el espacio urbano se convierta en un lugar de encuentro donde el duelo gestacional abandone su condición de tabú. El arte, en su visión, funciona como un abrazo colectivo que legitima el dolor de las familias y ofrece un homenaje perdurable a existencias que, por efímeras que fueran, dejaron una marca indeleble en quienes las aguardaban.
Esa declaración conecta con una tendencia creciente en el ámbito funerario contemporáneo: la apertura de nuevos rituales y lenguajes que acompañen formas de pérdida históricamente invisibilizadas. El grafiti, con su naturaleza pública e inmediata, resulta un medio especialmente poderoso para ese propósito: no requiere que el espectador acuda a un museo ni compre una entrada; simplemente aparece en su camino y le invita a detenerse, a mirar, a sentir.
Un certamen gratuito y abierto
La participación no tiene coste alguno. Basta con presentar el boceto dentro del plazo establecido y consultar las bases legales publicadas en la web oficial de Enalta. En un panorama donde los concursos artísticos a menudo exigen tasas de inscripción, la gratuidad total de esta convocatoria refuerza su carácter social y su deseo de no excluir a ninguna voz creativa.
Tarragona se prepara así para acoger, el próximo octubre, una celebración del arte que es también una celebración de la vida en todas sus formas —incluidas aquellas que apenas duraron un latido pero que resuenan, con la fuerza de lo inolvidable, en la memoria de quienes amaron antes incluso de conocer.
