¿Puede una voz joven cantar con la garganta de mujeres a las que casi nadie recuerda? Rocío Luna ha decidido intentarlo. La cantaora cordobesa, ganadora de la Lámpara Minera en 2023, publica «Cerca del fuego», primer adelanto de un debut en solitario que llegará en 2027 y que plantea una cuestión incómoda: qué hacer con la memoria cuando el flamenco ha dejado de cantarla.
Rocío Luna y la primera chispa de un disco que mira atrás para avanzar
Hay discos que nacen de una ocurrencia y otros que nacen de una biblioteca. El de Rocío Luna pertenece a la segunda estirpe. Durante años ha rastreado repertorios que el flamenco actual apenas frecuenta, y de esa excavación paciente brota un proyecto que no aspira a ser museo. Aspira a ser hoguera.
«Cerca del fuego» es la primera chispa. El single, con videoclip propio, inaugura otra etapa: la de creadora con universo propio, tras años de aprendizaje, investigación y escenarios dentro y fuera de España.
Rescatar a las mujeres del cante tiene antecedentes en su propia tierra, como mostraba el documental FlamencoWoman sobre las mujeres cordobesas del flamenco, y la propuesta de Luna comparte esa misma urgencia: nombrar a quienes se quedaron en la penumbra.
La palabra como brasa que no se apaga
El hilo del proyecto es fácil de enunciar y difícil de ejecutar: el cante y la palabra, entendidos como vehículos de una memoria que persiste, cambia de piel y busca nuevos cauces. No hay aquí nostalgia de vitrina. La investigación no pretende resucitar el pasado tal y como fue, sino convertirlo en materia viva, respetando la raíz sin renunciar a un lenguaje musical propio.
Entre los hallazgos de esa búsqueda asoman mujeres del flamenco y de la literatura cuyas voces conversan con la de una artista del siglo XXI. Sus repertorios y sus palabras son los cimientos del álbum. Cante y poesía, dos territorios que en España se han rozado siempre —basta pensar en el Lorca obsesionado con el duende—, vuelven a encontrarse bajo la sensibilidad de la cordobesa. No es un gesto aislado: la escena reciente ha dado proyectos como el disco que convierte en música la poesía de Rafael Alberti, prueba de que el verso sigue buscando garganta.
Una biografía escrita a golpe de cante
Infancia en el escenario, madurez en el conservatorio
Nacida en Córdoba en 1998, Rocío Luna pisó un escenario por primera vez con siete años. A los doce ya había conquistado el Melón de Oro y el Premio Joven del Concurso Nacional de Cante Jondo Antonio Mairena. Precocidad, sí. Pero no de la que se consume en dos temporadas.
Luego llegó el estudio. En 2022 se graduó en Cante Flamenco por el Conservatorio Superior de Música de Córdoba y completó su formación con un Máster Interuniversitario en Análisis e Investigación del Flamenco. Ahí está, muy probablemente, la semilla de este disco: una cantaora que también sabe leer el flamenco desde el archivo.
La noche de La Unión
2023 fue el año del golpe sobre la mesa. En el Festival Internacional del Cante de las Minas se llevó la Lámpara Minera y, por si quedaba alguna duda, el premio de cada uno de los cuatro estilos que defendió: mineras, seguiriyas, cartageneras y granaínas. Pleno. Pocas veces un palmarés dice tanto en tan pocas líneas.
Desde entonces su nombre circula por los carteles que pesan: Festival de Jerez, Bienal de Flamenco de Madrid, Suma Flamenca Joven, Festival de la Guitarra de Córdoba y, al otro lado de los Pirineos, las citas de Nîmes y Mont-de-Marsan. Ha compartido proyectos con Alfonso Losa, Juan de Juan, Esperanza Fernández, Carmen Linares o Arcángel, entre otros.
Dos aliados de peso detrás de «Cerca del fuego»
Francis Gómez, la guitarra que también dirige
Rocío Luna no camina sola. Comparte la dirección artística y musical del disco con Francis Gómez, guitarrista y compositor onubense curtido junto a Joaquín Grilo, Marco Flores, Olga Pericet o Arcángel. Ha dirigido musicalmente producciones como «Un mar de cantes», el espectáculo que Arcángel presentó en la Bienal de Flamenco de Sevilla. En 2021 obtuvo el Premio a la Mejor composición para danza por «En mi sentido», de Macarena López.
Arcángel, el consejo de un maestro
El otro pilar es el asesoramiento musical de Arcángel, cantaor onubense y uno de los grandes referentes del flamenco contemporáneo. Su carrera ha sostenido un equilibrio poco común: fidelidad a los códigos de siempre y apetito por horizontes sonoros nuevos. El Latin Grammy al mejor álbum de música flamenca que ganó en 2018 con «Al Este del cante» respalda una experiencia que ahora se pone al servicio de una voz más joven.
Blanco sobre negro: la tradición como punto de partida
Conviene detenerse en el título. Estar cerca del fuego es aceptar el riesgo de quemarse, pero también es la única manera de ver con nitidez cuando alrededor todo está a oscuras. Eso propone Rocío Luna: acercarse a la lumbre de las que cantaron antes, sin apagarla con reverencias ni avivarla con artificios.
La tradición flamenca no es aquí un destino. Es el punto de partida.
El disco verá la luz en 2027. Hasta entonces, este primer capítulo funciona a la vez como promesa y como advertencia. Promesa de una creadora que empieza a definir su voz. Advertencia para quienes daban por cerrada la memoria del cante. Porque hay brasas que, bajo la ceniza, solo esperan a que alguien sople.
