¿Qué ocurre cuando a una adolescente le arrebatan la palabra y ella decide recuperarla a golpe de rima? Esa pregunta sobrevuela Salen las lobas, la ópera prima de Claudia Estrada Tarascó, que ha cerrado su paso por la 71.ª Semana Internacional de Cine de Valladolid con un doble reconocimiento: el Premio Seminci Joven y el Premio del Público de la Sección Punto de Encuentro. No es poca cosa. Dos miradas distintas, la de los espectadores más jóvenes y la de una platea anónima y numerosa, han señalado la misma película.
Y no por azar. Hay filmes que se miran y otros que se escuchan; este pertenece a la segunda estirpe. Se inscribe en esa tradición que entiende el cine como altavoz de la lucha femenina, donde la cámara no vigila desde lejos: se sienta al lado, baja la voz y espera.
Una historia que nace en casa
La semilla es íntima, casi doméstica. Valeria Estrada, hermana de la directora, fue internada en un centro de justicia juvenil con apenas catorce años. De aquella herida familiar brotó una investigación que se prolongó cuatro años y que puso luz sobre un territorio casi siempre en sombra: el de las menores que cruzan esas puertas y los laberintos judiciales que las esperan dentro.
Lo que la cineasta halló allí no fue solo aspereza. Halló alianzas. Ella misma lo resume al recordar que la gran revelación del proceso fue la sororidad entre aquellas chicas, su manera de sostenerse unas a otras cuando sus propias familias ya les habían soltado la mano. Esa idea es la llave que abre la película entera.
Llega en un momento dulce para el cine español que brilla más allá de nuestras fronteras, y lo hace con una mirada que no pide permiso para existir.
Luna, Yanira, Rocío y Melissa
El relato sigue a Luna, quince años, enviada a un centro de internamiento después de que su padre la acusara de malos tratos. Dentro conoce a Yanira, Rocío y Melissa. Cuatro biografías con cicatrices. Un hallazgo compartido: la música. El sueño adopta la forma de un concurso de trap en Barcelona y las chicas se rebautizan como «Las Lobas», una manada que acaba siendo familia en el corazón de un engranaje que intenta doblegarlas.
Resulta imposible no evocar a Clarissa Pinkola Estés y su célebre Mujeres que corren con los lobos, aquel ensayo que reivindicaba lo salvaje como forma de libertad. Aquí la loba no atraviesa bosques. Rapea entre muros de hormigón.
«La amistad, la sororidad y la música como herramientas de resistencia: tres palabras que la película convierte en trinchera».
Un reparto que viene de la calle
Buena parte de la verdad del filme reside en sus intérpretes, actrices naturales ligadas a la escena urbana. Valeria Estrada debuta como protagonista y presta su cuerpo a Luna, en un gesto que cierra el círculo entre vida y ficción. Huda, cantante de rap y trap, da vida a Yanira. Vanessa Aisha, «Nessa», es Melissa, y Sara Martínez, descubierta durante el street casting, encarna a Rocío. Frente a ellas, un actor de oficio contrastado: Àlex Brendemühl (Petra, Creatura) interpreta al padre de la protagonista.
La banda sonora original la firman las propias actrices, y no es un detalle menor. Vampire Films, brazo audiovisual de Primavera Sound y responsable de La Joia: Bad Gyal (2024), uno de los documentales musicales más vistos de los últimos años en España, se ha encargado del diseño y la producción de los temas. El resultado es un retrato comprometido, feminista y sin impostura de la adolescencia y de los sistemas de protección y justicia juvenil.
Del festival a la cartelera
La cita con las salas está fijada: 11 de diciembre, de la mano de Silencio Cinema. La distribuidora también salió de Valladolid con premio propio. En MERCI, el mercado de cine independiente del festival, obtuvo el galardón del laboratorio de distribución La Meseta, impulsado por el Ayuntamiento y la Seminci, por su capacidad para llegar al público joven con una obra pensada desde y para esa generación.
Silencio Cinema nació con Balearic, de Ion de Sosa, y ha ido tejiendo un catálogo de riesgo con títulos como Manas, de Marianna Brennand, o Sombra nómada, de Eimi Imanishi.
Próximas paradas: Madrid y València
Antes del estreno, la manada sigue de gira. El miércoles 4 de noviembre, a las 20:30 h, la película se proyecta en la Sala Berlanga dentro del Festival Cine por Mujeres de Madrid, con presentación y coloquio a cargo de la directora y de Valeria Estrada. Después, rumbo a la 41.ª Mostra de València, en la Sección Xaloc: el sábado 7 de noviembre a las 20:00 h en Cines Babel y el domingo 8 a las 18:00 h en ABC Park.
Detrás del proyecto están Oceanika, un equipo de productoras que persigue historias con perspectiva de género narradas por quienes las han vivido de cerca, Vampire Films y la belga Novak Prod. Participa RTVE y cuenta con el apoyo de Europa Creativa MEDIA, ICEC, ICAA y Eurimages.
Voces blancas sobre fondo negro
Hay una imagen que resume este debut. Una sala a oscuras y, recortadas contra esa negrura, cuatro voces que se encienden. Así funciona el contraste: lo que el sistema quiso borrar se vuelve más nítido cuanto más oscuro es el fondo. Salen las lobas no pide compasión para sus protagonistas. Pide algo más difícil. Que las escuchemos.
