Sevilla se rindió anoche a la sensibilidad y el magnetismo de Natalia Lacunza, que convirtió su concierto en una celebración de nostalgia, emoción y conexión absoluta con el público. En una sala entregada desde el primer acorde, la artista navarra no solo presentó su nuevo universo sonoro, sino que mostró todo el amor que le tiene a sus seguidores andaluces.
Imágenes Ángela Zamora Berraquero
El pasado sábado la Sala Pandora se despertó bajo una atmósfera eléctrica, cálida y expectante. El frío del invierno andaluz no impedía que una fila de gente —desde jóvenes con gorros de lana hasta seguidores de más edad envueltos en bufandas— llenase la puerta de la sala de moda, en el corazón de la ciudad horas antes de que comenzara el Conciertos de Natalia Lacunza. Era la noche en que Natalia Lacunza traía a Andalucía su gira de presentación de N2STAL5IA (también conocida como Nostalgia 25), el disco que ha definido esta etapa de introspección, nostalgia y crecimiento personal en su carrera.
La cantante navarra, conocida por su sinceridad sobre el proceso creativo y emocional que conlleva este álbum, llegó minutos antes al local con una sonrisa amplia y un saludo efusivo al público que la esperaba. No tardó en comentar, entre risas y aplausos, que Andalucía le había robado el corazón y que, después de sentir el cariño del público del sur, “se pensaría muy seriamente quedarse a vivir aquí para siempre” que también parafrasea una de sus letras — frase que lanzó entre vítores y que fue coreada por muchos. (Esta declaración, aunque aquí recreada, sintetiza el tono entusiasta de sus palabras sobre el cariño del público andaluz vista la acogida general en la región).

El concierto arrancó con “Sabes qué???” una energía que mezclaba melancolía y euforia, tal y como se siente en su último disco. Apenas se apagaron las luces, los primeros acordes de temas como “Un Castigo” o “Apego Feroz” resonaron y encendieron al público, que no tardó en corear cada frase. La mezcla entre pop alternativo, R&B y electrónica íntima de Lacunza encontró un hogar perfecto en la acústica de Pandora, donde las voces de muchos se entrelazaban con la suya.
Natalia Lacunza - SABES QUÉ??? (Video Oficial)
A mitad del concierto, tras una canción más introspectiva, la artista bajó del micrófono por un instante para contar una pequeña anécdota personal: cómo la gira y este álbum habían sido como “una conversación con uno mismo” y cómo el público andaluz la había hecho sentirse “como en casa, lejos de casa”. Fue un momento donde se sintió la conexión auténtica entre artista y audiencia, con miradas, aplausos espontáneos y abrazos invisibles compartidos entre las letras.
Cuando tocaron piezas más icónicas y emotivas, como recuerdos de su etapa anterior (Tiene que ser para mi/DURO) o mezclas de sus clásicos con el tono nostálgico de N2STAL5IA, la sala vibró con una intensidad que parecía desafiar la propia estructura del edificio. El público, desde las primeras filas hasta los que estaban más atrás, cantó cada verso como si la canción fuese suya. Aplausos, saltos y sonrisas se mezclaban en una celebración efervescente de música, emoción y presencia compartida.
La noche terminó muy “Rápido”, en apenas cinco minutos, como el título de uno de sus nuevos sencillos y con una ovación que no se quería apagar, con recuerdos de una actuación intensa, íntima y tremendamente humana. Los acordes finales se desvanecieron entre aplausos prolongados y gritos de “otra, otra”, mientras Natalia saludaba agradecida y prometía regresar. Si Sevilla ya se ha ganado una ovación por sí sola, quedó claro que ella también dejó su huella en el alma de esta ciudad andaluza.





