Festival de Sevilla: el cine mágico para 18.000 escolares
Revista Blanco Sobre Negro
Cartoon Saloon, «Persépolis» y «Scrapper» lideran una treintena de títulos para formar a los espectadores del mañana
¿Qué ocurre cuando un niño descubre que una pantalla puede ser una ventana y no un espejo? El Festival de Sevilla lleva veintitrés ediciones respondiendo a esa pregunta, y este noviembre lo hace con una treintena de películas pensadas para quienes todavía aprenden a mirar.
Cualquier cinéfilo guarda esta imagen: la sala a oscuras, el murmullo que se apaga, el haz del proyector cortando el aire. Ese rito es el que el certamen quiere regalar a miles de escolares con Europa Junior y Cinéfilos del Futuro.
No es un gesto decorativo. Mientras la ciudad vuelve a ocupar el centro del cine continental, como demostró la visita de Thierry Frémaux, leyenda de Cannes, a Sevilla, el festival entiende que formar público es otra forma de programar. Amistad, identidad, comunidad. Temas enormes, contados a la altura de los ojos de un crío.
Espectadores, no consumidores
El planteamiento evoca lo que Alain Bergala defendía en La hipótesis del cine: la escuela debe acercar el cine como arte, no como simple recurso. Sevilla ha tomado nota. Se trata de que niños y adolescentes dejen de tragar imágenes y aprendan a leerlas. Ese espíritu de cita donde el cine se piensa y se discute más allá de la alfombra roja recorre otros festivales; aquí, sin embargo, el debate empieza en el pupitre.
La delegada de Turismo y Cultura, Angie Moreno, lo planteó sin rodeos: apostar por la cultura es apostar por el porvenir de la ciudad. Las cifras la respaldan: 18.000 asistentes previstos, más de 450 inscripciones y más de 200 centros educativos. El Gobierno de José Luis Sanz, subrayó, aspira a que ningún niño se quede sin compartir una película en pantalla grande con sus compañeros.
«Formar espectadores es, en el fondo, formar ciudadanos.»
Doce títulos integran Europa Junior, para niños de 3 a 11 años. A los más pequeños se dirigen la española Momonsters. Película de Navidad, de Christian Gamez y Javier Martínez; la franco-alemana La gran navidad de los animales, y la británica La gran fiesta del bosque. Desde los cinco años espera Billy, el hámster cowboy, de Caroline Murrell y Antoine Rota. Cine para estrenarse. Sin más ambición que la alegría.
Cartoon Saloon, Mérimée y Orwell
A partir de los siete el tono cambia. Arco, de Hugo Bienvenu, imagina el año 2075 y a una niña que ve caer del cielo a un chico con traje de arcoíris. Y llega el plato fuerte: tres de las cintas más laureadas de Cartoon Saloon, Giraldillo de Honor de esta edición. El secreto del libro de Kells, La canción del mar y Wolfwalkers entrelazan leyenda irlandesa, Historia y lo sobrenatural.
Sevilla se mira al espejo con Viva Carmen, de Sébastien Laudenbach, que lleva la novela de Prosper Mérimée a la ciudad de 1845. Para mayores de once, Andy Serkis convierte la fábula de George Orwell en Desmadre en la granja, en stop motion y con voces como las de Glenn Close y Woody Harrelson. En esa franja se proyecta Persépolis, que Marjane Satrapi adaptó con Vincent Paronnaud de su novela gráfica: un homenaje a la autora franco-iraní, fallecida este año. Cierra el bloque Muyi, de Julien Chheng.
Cinéfilos del Futuro: películas para discutir
Cinéfilos del Futuro pide conversación: una docena de títulos para secundaria, bachillerato y ciclos formativos, con historias que hablan a chicos de 12 a 15 años.
De Francia llegan Por todo lo alto, de Emmanuel Courcol, sobre un director de orquesta que descubre a un hermano trombonista en un comedor escolar; El novato, de Rudi Rosenberg, con un chaval de 14 años recién aterrizado en París; y Gagarine, ópera prima de Fanny Liatard y Jérémy Trouilh, donde Youri sueña con ser astronauta mientras defiende su edificio de la demolición.
Desde Gran Bretaña, Blue Jean, de Georgia Oakley, regresa a 1988 para narrar la doble vida de una profesora de educación física bajo la estigmatización conservadora de gais y lesbianas. Scrapper, de Charlotte Regan, acompaña a una niña de 12 años que vive sola en Londres tras perder a su madre.
España aporta dos documentales. Ciudad sin sueño, de Guillermo Galoe, sigue a Toni, chico de familia chatarrera de la Cañada Real, ante el derribo de su parcela. La carn, de Joan Porcel, explora una identidad que funde lo virtual con lo real. Completan la lista In Waves, Lemonade, Skateboarding Is Not For Girls y California Schemin'.
Ventana Cinéfila: el aula convertida en sala
Siete años en línea
A veces el cine viaja hasta el alumno. Por séptimo año, Ventana Cinéfila ofrece gratis a los centros 7 largometrajes y 12 cortometrajes en Filmin, con materiales didácticos de Drac Màgic. La impulsa la red ProFestivales21, que agrupa a Sitges, Seminci, Málaga, Huelva y el SeFF.
23.600 localidades y un autobús
La programación educativa dispone de 23.600 butacas y recibe solicitudes de Andalucía, Ceuta y Extremadura, con peso destacado de Sevilla, Huelva y Cádiz. El Ayuntamiento, con 'Vive tu cine', aporta transporte y monitores a nuevos centros sevillanos, y el Instituto Andaluz de la Juventud se estrena facilitando desplazamientos.
Luz sobre oscuridad: así nace cada película, blanco sobre negro. Quizá dentro de veinte años alguno de estos escolares recuerde que su primera sala no fue un capricho, sino un derecho compartido con su clase. En esa memoria se juega el verdadero estreno del festival.