Hay historias que nacen para ser leídas y otras que parecen esperar una pantalla. Pero entre unas y otras existe un territorio de traducción, pérdidas, hallazgos y nuevas miradas. Ese espacio es el que vuelve a ocupar el Festival CiBRA, que desde hoy, 23 de octubre, celebra su XVIII edición en Toledo y La Puebla de Montalbán hasta el 7 de noviembre.
Una historia cambia cuando cambia de lenguaje
El Festival del Cine y la Palabra nació en 2009 en La Puebla de Montalbán con una idea precisa: estrechar la relación entre cine y literatura a través de los guiones adaptados. Diecisiete años después, esa identidad continúa siendo el centro de una programación que reúne películas, libros, educación y actividades vinculadas a la creación audiovisual.
La Sección Oficial mantiene esa vocación. Está formada por largometrajes internacionales cuyo guion es adaptado o está basado en hechos reales, con prioridad para producciones nacionales, latinoamericanas y europeas. El interés de ese diálogo puede verse también en otras propuestas cinematográficas recientes, como la adaptación de Tanit, el relato de Núria Albó que llegó a la gran pantalla, donde una historia literaria encuentra una segunda forma de existencia. enlace externo
Junto a ella, la Sección Carlos Blanco reúne largometrajes nacionales con guion original. El resultado permite observar dos caminos complementarios: la transformación de una historia previa y la construcción cinematográfica de una narración concebida directamente para la pantalla.
La programación arranca con las XIII Jornadas de Cine y Educación, que se celebran los días 23 y 24 de octubre. Bajo el lema «Educar la mirada, cuidar la mente: cine y audiovisual para la salud emocional y la inclusión infantil y adolescente», las jornadas abordan la relación entre ficción, escuela y formación. Una de sus mesas parte precisamente de un recorrido «del libro al guion y de la pantalla al aula».
Libros que encuentran otra escena
La literatura no funciona como acompañamiento, sino como uno de los pilares del festival. El programa incorpora presentaciones, encuentros y actividades con autores y escritores de procedencias y géneros diversos. Manuel Vilas presentará Islandia; Lucía Solla, Comerás flores; y John Connolly protagonizará un encuentro el 6 de noviembre en el Museo Sefardí de Toledo.
También aparecen en el calendario Gabriela González, Rodrigo Cortés, Cristina Rota, Blue Jeans, Manuel Cava Campos y José María Fernández Atienza, entre otros. Hay firmas, conversaciones, presentaciones y propuestas dirigidas específicamente a estudiantes.
Ese vínculo entre página y pantalla también forma parte del pulso editorial de Blanco Sobre Negro. Un ejemplo cercano es la adaptación cinematográfica de El Secreto de la Asistenta, donde la novela de Freida McFadden se convierte en materia para un nuevo relato audiovisual. enlace interno
En esa convivencia, CiBRA plantea una pregunta que va más allá de la adaptación: qué sucede con una historia cuando cambia el modo de ser contada y quién gana, quién pierde o qué aparece en ese tránsito.
Una programación entre pantallas y palabras
El recorrido cinematográfico incluye títulos como Nuda propiedad, Cronos, Pioneras. Solo querían jugar, Hermanas, Arriba tutto, El mal padre, El ser querido, Por qué no escribo nada, La bola negra, Ruega por nosotras, Una familia, 5 minutos más, Fiesta pagana, La luz y Corredora. Buena parte de las sesiones incorpora la presencia de equipos artísticos, reforzando el diálogo entre quienes crean las películas y quienes las reciben.
El festival también amplía su mirada mediante CiBRA Off, los Encuentros de Cine Reyes Abades y MiniCiBRA. Este último lleva la programación a los centros educativos y, según la organización, alcanza a más de 12.000 escolares. Así, el cine deja de ser únicamente una pantalla frente a la que sentarse y se convierte también en una herramienta para aprender a mirar.
La dimensión cultural se completa con homenajes y reconocimientos. En esta XVIII edición, CiBRA anuncia distinciones para Jim Sheridan, Arantxa Sánchez Vicario, John Connolly y Michel Jenner, entre otros. La programación mantiene además el Foro Alice Guy, creado en 2012 para reivindicar la figura de la primera mujer cineasta de la historia y visibilizar el talento femenino y la igualdad en el ámbito cinematográfico.
Toledo como lugar de encuentro
Durante más de diez días, Toledo y La Puebla de Montalbán comparten el pulso de un festival que entiende el patrimonio, la literatura y el cine como espacios capaces de conversar. Las sedes se reparten por lugares como el Museo de La Celestina, la Biblioteca Regional de Castilla-La Mancha, el Teatro de Rojas, el Museo Sefardí o el Castillo de San Servando.
La XVIII edición concluirá el 7 de noviembre con la gala final y la entrega de premios en el Palacio de Congresos El Greco de Toledo. Hasta entonces, CiBRA propone mirar en dos direcciones a la vez: hacia la página de la que puede surgir una película y hacia la pantalla donde una historia adquiere una forma distinta.
Quizá ahí resida su interés más duradero. Una adaptación no es simplemente el traslado de unas palabras a unas imágenes. Es una conversación entre dos lenguajes. Y cada conversación modifica, inevitablemente, aquello que creíamos conocer.
