¿Y si el verdadero lujo no estuviera en la estrella, sino en el puchero que nadie fotografía? La serie Cremo ya se rueda en Cataluña para contar cómo Maria Nicolau aprendió a responder esa pregunta a fuego vivo.
Hay libros que huelen. Los de Maria Nicolau desprenden sofrito, humo de leña y una pizca de pólvora. No extraña que la ficción haya llamado a su puerta. Ha arrancado el rodaje de la serie Cremo ("¡Quemo!"), adaptación del volumen homónimo que la cocinera publicó con Columna Edicions y Ediciones Península, sellos del Grupo Planeta, y que se convirtió en un pequeño terremoto en las librerías.
La propuesta promete ser cualquier cosa menos un recetario filmado. Sus responsables hablan de una dramedia gastronómica ácida y vibrante, con la adrenalina de un servicio a pleno rendimiento. Transcurre en el universo implacable de la alta cocina, ese que hoy celebran festivales como Madrid Food Fest y donde un plato mal resuelto puede costar una carrera.
Ángela Cervantes se pone el delantal
El rostro de Maria será el de Ángela Cervantes. Llega en estado de gracia: Biznaga de Plata a la Mejor Actriz en el Festival de Málaga 2025 y nominada al Goya por La furia, de Gemma Blasco. A su lado estarán Georgina Amorós, a quien el gran público asocia con Élite, y Eric Masip, conocido por A través de mi ventana. Completan el elenco, entre otros, Carmen Balagué, Carlota Olcina, Sandra Monclús, David Bagés y Pablo Molinero.
Juventud y oficio. Buena mezcla para un guiso lento, cocinado por DeAPlaneta Fiction, la casa que firmó A muerte, aquella comedia romántica convertida en hito de la ficción española.
Joana y Ricard, rivales entre fogones
En su carrera por abrirse paso, Maria se cruzará con Joana (Amorós), hija de un chef con estrella Michelin, y con Ricard (Masip), un aspirante a cocinero con más ambición que escrúpulos. Son tres trayectorias que se rozan y se queman.
Una dramedia sobre la ambición y las raíces
Seis episodios, firmados por Roger Danès, Alfred Pérez-Fargas, Amèlia Mora y Héctor Manteca, seguirán a la protagonista desde sus primeros pasos, cuando soñaba con convertirse en una chef de prestigio, hasta el regreso a sus orígenes. Por el camino aparecen la precariedad laboral y una maternidad que no estaba en el guion de su vida. Y una disyuntiva que reconoce cualquiera que haya trabajado en hostelería: seguir quemándose en la carrera por las estrellas o volver a la cocina de siempre, la de la tierra, la comunidad y los platos heredados.
Junto a DeAPlaneta participan Morena Films, 3Cat y Produccions Cremades, A.I.E., con el apoyo del Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya y del Institut Català de les Empreses Culturals (ICEC). Pedro Uriol, por Morena Films, y Yolanda del Val, por DeAPlaneta Fiction, se encargan de la producción.
Menna Fité, al mando de la brigada
La dirección recae en Menna Fité, curtida en títulos como Merlí y Las hijas de la criada. Aporta pulso narrativo y oído para personajes que no caben en un molde. El rodaje se prolongará hasta final de año en distintas localizaciones catalanas. El estreno está previsto para la segunda mitad del próximo año en 3Cat y Movistar Plus.
Los productores lo resumen sin rodeos. Es la historia de una mujer que pelea por su sueño en un mundo de hombres y que acaba haciendo de la cocina tradicional, transmitida de generación en generación, su firma personal. Producto de temporada, platos "de toda la vida" y una manera de reconciliarse con la familia, el paisaje y el pasado. Habrá éxitos, pero también errores, dudas y miedos, aderezados con un humor que, aseguran, solo tiene ella.
Hay algo de El festín de Babette en esa idea de que la cocina más honda es un acto de entrega a los tuyos. Y algo, también, de la magdalena de Proust: un sabor que te devuelve a quien eras.
La cocinera que dejó la Sociología
Maria Nicolau nació hace 44 años en La Garriga. Un día decidió dejar a medias la carrera de Sociología. Intuyó que ganarse la vida con las manos, cocinando, sería bastante más divertido que pasar décadas entre análisis estadísticos.
No se equivocó. Su currículum tiene episodios que parecen escritos para la pantalla. Uno es un arroz a la cazuela para doscientas personas, cocinado sobre un hornillo de butano en una rave, en mitad de un prado con vacas, a las cuatro de la madrugada y con la única luz de una linterna frontal. Otros son menús degustación de una delicadeza casi de orfebre en restaurantes de categoría. Suma veinticinco años de oficio en Cataluña, España y Francia, en cocinas de todo pelaje.
Hoy vive, cocina y escribe en un pueblo de trescientos habitantes en Osona, rodeada de naturaleza y con el teclado sembrado de migas. Suyos son Cocina o barbarie (Ara Llibres, 2022) y ¡Quemo! (Columna/Península, 2024), dos libros que han funcionado a la vez como fenómeno culinario y literario.
DeAPlaneta, una despensa bien surtida
Detrás del proyecto hay músculo. DeAPlaneta nació de la unión de DeAgostini y Grupo Planeta y suma más de 25 años produciendo y distribuyendo ficción. Como productora ha firmado Ana Tramel. El juego, con Maribel Verdú, la adaptación de Los pacientes del doctor García, de Almudena Grandes, y Detective Touré.
Lo que se cuece ahora en Cataluña, sin embargo, tiene otra temperatura. Cremo no habla solo de cocina. Habla de qué hacemos con el talento cuando el sistema lo exprime, y de cuánto vale una estrella frente a un plato que reconforta.
La llama azul del fogón contra la oscuridad de una cocina a las tantas. En ese contraste cabe toda la historia de Maria Nicolau. Y quizá también la nuestra.
