¿Puede un premio medir cuánto se parece una pantalla al país que la mira? Los Premios ODA 2026 llevan seis ediciones intentándolo, y sus nominaciones de este año trazan un mapa insólito donde caben un manuscrito de Lorca, una calle de Tánger, un terremoto que nadie ve y una serie que se atreve a llamarse, sin rubor, Cochinas.
Hay listas que informan y listas que retratan. La que se leyó el 5 de noviembre en el Palau Robert de Barcelona pertenece a la segunda especie. El escritor Bob Pop y la actriz Yolanda Sey desgranaron títulos y apellidos, y entre nombre y nombre flotaba una pregunta: qué historias se cuenta un país cuando, por fin, se atreve a mirarse entero.
Detrás está el Observatorio de la Diversidad en los Medios Audiovisuales (ODA), que estudia cómo aparecen en la ficción española las personas LGBTIQA+, racializadas, con discapacidad o con cuerpos ajenos al canon. ¿Quién sale en pantalla? ¿Y cómo? La inquietud no es nueva: ya hubo quien resquebrajó silencios en plena dictadura, como recuerda Furtivos, la obra maestra de José Luis Borau, otro nombre que, medio siglo después, vuelve a sonar en esta lista.
Cinco ficciones para una sola estatuilla
La categoría reina, Mejor Ficción, enfrenta a cuatro películas y una serie. La bola negra, de Javier Ambrossi y Javier Calvo, devuelve a la luz el eco de aquella obra que García Lorca nunca pudo terminar; quien siguió en estas páginas el estreno del tráiler de La bola negra intuía ya que la película no pasaría de puntillas. A su lado aparecen Calle Málaga, de Maryam Touzani; Iván & Hadoum, de Ian de la Rosa; Olivia y el terremoto invisible, de Irene Borra, y Cochinas, serie que firman en la dirección Andrea Jaurrieta, Laura M. Campos y Núria Gago.
Cinco miradas. Ninguna se parece a otra.
Lo que las une es haber colocado la diversidad en el centro del relato, no en la esquina del decorado. Y eso, en una industria acostumbrada durante décadas al personaje diverso como nota de color o como desenlace trágico, tiene algo de pequeña revolución tipográfica: como escribir en blanco sobre negro, donde cada letra se ve precisamente porque contrasta.
Guion, dirección e interpretación: tres categorías que debutan
La sexta edición estrena tres galardones. El premio DAMA al Mejor guion reúne a Abia Castillo, Diego Luna y Brenda Navarro por Ceniza en la boca; a Ian de la Rosa por Iván & Hadoum; a Alana S. Portero, Jaime de Armiñán y José Luis Borau por Mi querida señorita; a Diego Céspedes por La misteriosa mirada del flamenco, y a Irene Bohoyo y Carlos Del Hoyo por Cochinas. Que el nombre de Borau comparta línea con el de Portero dice mucho de cómo la memoria del cine español se reescribe a sí misma, generación tras generación.
En el premio DAMA a la Mejor dirección pelean Eduardo Casanova por Silencio, el tándem Ambrossi y Calvo por La bola negra, el trío de Cochinas, Maryam Touzani por Calle Málaga e Irene Borra por Olivia y el terremoto invisible.
La interpretación, por su parte, tiene cinco rostros: Silver Chicón (Iván & Hadoum), Celia Morán (Cochinas), Carlos González (La bola negra), Latifa Drame (Ruido) y Zack Gómez (9 lunas).
Altavoces, personas y pantallas que no son pantallas
ODA también mira a quienes empujan desde fuera del plano. Como Altavoz de la diversidad compiten la web de cine Filmtopia, el programa Cine de Barrio, el proyecto audiovisual Acció Cinema, el festival de cine queer Zinentiendo y la ONG AlterNativa, dedicada a defender el cine indígena. La mezcla resulta deliciosa: un clásico de la sobremesa televisiva junto a un festival queer, como si la diversidad fuera también una cuestión de horarios y de públicos.
Para la Persona del Año suenan el artista drag Marcus Massalami, la artista Benita, el cineasta Ian de la Rosa (omnipresente esta temporada), el comunicador Mikel López Iturriaga y el periodista Youssef Ouled. A todos se les reconoce su peso en el audiovisual de 2026 y su empeño por unos medios más justos.
La última categoría, Mejor creación en nuevos medios, recuerda que el relato ya no vive solo en salas y plataformas. Optan los creadores Bruno Leon y Lucia Goba, los videopódcast Indefendibles y Sin CensurArte y La culpa es del coulant, proyecto de Raquel Barbosa.
Una noche en La Paloma
El veredicto llegará el martes 15 de diciembre en la Sala La Paloma (Carrer del Tigre, 27, Barcelona). El photocall abrirá a las 19:00 y la ceremonia arrancará a las 20:00, con el patrocinio de la Generalitat de Catalunya a través del departamento de Igualtat i Feminisme, el mismo que respaldó la lectura de nominaciones. El Observatorio quiere convertir la cita en una celebración de las buenas prácticas y de unos medios más responsables.
Cuesta imaginar escenario más apropiado que un viejo salón de baile barcelonés. Durante décadas, allí se aprendió a bailar con quien uno elegía, o con quien se dejaba. Ahora, bajo esas mismas lámparas, se premiará a quienes enseñan a mirar. Y quizá esa sea la conclusión que dejan estos Premios ODA: la diversidad no es un género cinematográfico, sino una forma de encender la luz para que, por fin, se vea lo que siempre estuvo en la sala.
